jueves, 18 de marzo de 2010

Una vez de nuevo



De la amalgama de recuerdos

que atraviesan los instantes

que destruyen los idilios

-al tiempo que los regeneran-

en un ahora que ya no es antes,

despista la puesta del sol

que sale todos los días

(y nunca lo hace del mismo modo).

Esperás, anhelante,

un resquicio, no más sea,

de proyecciones poco vagas

más certeras,

verdaderas,

duraderas…

¡rameras!


Inútil consuelo de autopista

que pretendés atravesar

tranquila en quinta.

Retorcijones de azar

que se entremezclan en el paisaje nuevo

que viste ya tantas veces…


Aún así decidís decirle que sí,

asentirle, sentirlo.

Una vez más.

Rompiendo risueña

con el miedo en medio

del siguiente paso

(por si acaso…)


Dirimís,

derretís,

diferís

hasta que nuevamente tirás los dados


Los dedos donan su destreza de último round

y deshacés todos los collares

que habías querido

que

te

cuelguen.

El juego comienza,

Una vez más,

Una vez menos.

Una vez de nuevo.

1 comentario:

  1. Simplemente impresionante. Me gusta demasiado.

    ¿Puede una vez, si hablamos de "unicidad", ser "de nuevo"?

    Un ahora ya no es antes, pero eso es algo constante, entonces, ¿Hay ahoras que pueden ser antes? Por supuesto.

    Sí, las proyecciones son rameras. Todas. Hasta que uno lo baja a tierra, lo hace propio- si es que puede hacerlo- y así consigue desprostituirlas para que lleguen a ser libres, a ser sin esa necesidad de intercambio...

    Un mismo paisaje siempre es nuevo, gracias a la luz, o al menos así podían llegar a postularlo algunos señores, ¿los impresionistas? entre otros, tal vez... no lo sé... sugiero...

    Ah... me encantó!!!!

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